Las bujías desgastadas pueden causar fallos de encendido, pérdida de fuerza y mayor consumo de combustible.
Las bujías generan la chispa necesaria para encender la mezcla de aire y combustible. Cuando están desgastadas, el vehículo puede presentar jaloneos, dificultad para encender o consumo elevado.
El intervalo de cambio depende del tipo de bujía. Las convencionales suelen durar menos que las de platino o iridio, pero todas deben revisarse según las recomendaciones del fabricante.
También es importante usar la bujía correcta. Una bujía inadecuada puede afectar el rendimiento del motor y provocar fallas que parecen más graves de lo que realmente son.